Gato

GatoEl simbolismo del gato es muy heterogéneo, oscilando entre las tendencias benéficas y maléficas.

En el Japón es un animal de mal augurio, capaz de matar a las mujeres y revestirse de su forma.

En el mundo búdico se le reprocha haber sido el único, con la serpiente, que no se conmovió por la muerte de Budo, lo que sin embargo podría, desde otro punto de vista, considerarse como signo de sabiduría superior.

En la India representa la beatitud del mundo animal, pero es también la montura y el aspecto de la yogini Vidali.

En la China antigua era un animal benefactor, y se imitaban sus actitudes en las danzas agrarias.

En la Cábala se asocia a la serpiente; indica el pecado, el abuso de los bienes de este mundo.

En el antiguo Egipto se veneraba, con los rasgos del Gato divino, a la diosa Bastet, bienhechora y protectora del hombre. Se le representa también con un cuchillo en una pata cortando la cabeza de la serpiente Apofis, el dragón de las Tinieblas que personifica a los enemigos del Sol. Con la forma de Mau es la Gata Celeste.

En la tradición musulmana es favorable salvo si es negro. Está dotado de baraka. Un gato totalmente negro posee cualidades mágicas; es un djinn maléfico que conviene saludar si entra de noche en una habitación.

En muchas tradiciones simboliza la oscuridad y la muerte; se concibe a veces como un servidor de los infiernos.