|
UNIÓN CENTROAMERICANA Cuando de las descargas los roncos sones suenan estremeciendo los pabellones; cuando con los tambores y los clarines sienten sangre de leones los paladines; cuando avientan las cimas de los peñascos como águilas que vuelan sobre los cascos; entonces, de los altos espíritus en pos, es cuando baja y truena la voluntad de dios. Cuando la hormiga crece como un atlante y los miembros adquiere de un elefante; cuando se torna el ramo soberbio, cedro; y el pescador, pontífice, como en san pedro, cuando la luz la sombra vasta subyuga, y el alba brota esplendida la noche oruga; entonces de los altos espíritus en pos, es cuando baja y truena la voluntad de dios. Cuando por los guerreros se agitan palmas y hay una patria grande para las almas; cuando los luchadores bravos y fieles adoran la frescura de los laureles; y cuando las espadas y bayonetas escuchan las canciones de los poetas; entonces, de los altos espíritus en pos, es cuando baja y truena la voluntad de dios. Unión, para que cesen las tempestades para que venga el tiempo de las verdades; para que en paz, coloquen los vencedores sus espadas brillantes sobre las flores; para que todos seamos francos amigos; y florezcan sus oros los rubios trigos; que entonces, de los altos espíritus en pos, será como arco iris la voluntad de dios. Águilas bienvenidas, gloriosas y bizarras hosanna a vuestros picos, hosanna a vuestras garras; vais siempre de los altos espíritus en pos: lanzaos al abismo del porvenir sagrado y avienten vuestras alas las sombras del pasado, para que baje y truene la voluntad de dios. Rubén Darío
|