|
Una zorra, a la que cortó el rabo una trampa, como consideraba insoportable seguir viviendo por vergüenza, decidió inducir a las otras zorras a quedarse también sin rabo, para ocultar en el mal común su propia inferioridad. Entonces, hizo reunir a todas y las animó a cortarse los rabos, alegando que no sólo era un estorbo, sino que además les añadía, un peso superfluo. Y una de las zorras respondondiendo dijo: "¡Anda tú! Si no fuera porque te conviene no nos habrías aconsejado esto." Moraleja: esta fábula le es apropiada a aquellos cuyos consejos a los vecinos, no son por afecto, sino por su interés particular.
|