| No busques empleo, busca una vocación |
|
|
|
Si no lo es, nuestro trabajo se convertirá en una prisión más bien que en el vehículo de nuestros sueños; y una persona sin sueños está apenas medio viva. Pensemos en el trabajo como una "vocación", vocablo que viene del latín "llamado", que viene de la palabra "voz". En estos significados podemos ver lo que realmente debe ser el trabajo: algo que nos llama, que le da voz a lo que somos y a lo que queremos decirle al mundo. Habremos encontrado una manera de aportar algo al mundo con amor. Encontrar una vocación no es siempre fácil. No podemos conocer lo que queremos sólo pensando en ello. Es necesario hacerlo para ver si nos conviene. Dejémonos poseer por el trabajo hasta ver si nos conviene o nosotros le convenimos a él. Entonces, escojamos entre tomarlo o dejarlo. No hay razón por la cual una persona no pueda abandonar un trabajo que no le conviene y lanzarse a lo desconocido por algo que esté más cerca de su corazón. No hay razón para que una persona no pueda tener dos, tres o más carreras en el curso de su vida. Ninguna consideración de seguridad justifica el sufrimiento de vivir una vida encadenado a una rutina que ha dado muerte a nuestros sueños.
Tratemos de encontrar qué es lo que verdaderamente nos hace vibrar, y hagámoslo. Encontremos una vocación y no un empleo y nuestra vida tendrá significado y nuestros días tendrán paz. * Fragmento del libro "Verdades Sencillas" KENTNERBURN |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|




| Quiénes Somos |
| Nuestros Principios |
| Sedes en el Perú |
| Sedes en el Mundo |
| NA & El Pacto Mundial |
| Actividades |
| Programa Voluntariado |
| Concurso de Música |
| Artículos Filosóficos |
| Fábulas Escogidas |
| Poesía |
| Video Clips |
| - - - - - - - - - - - - - - - - - - - |
| Blog para filosofar |
| Inscripción Boletín Filosófico |